Tu código sigue siendo tuyo
Lo leemos desde GitHub con un permiso que das tú y que puedes quitar cuando quieras. Eliges qué proyectos nos dejas ver, y el permiso es de solo lectura: no podemos escribir ni borrar nada.
Pídele a tu agente que lo publique. Morfeo se encarga del resto.
Tu agente se conecta con Morfeo y despliega tu proyecto por ti. Sin administrar servidores, sin configurar certificados y sin aprender infraestructura.
Publicamos desde una página suelta hasta una aplicación entera con su base de datos, cada una en su propio espacio aislado. Morfeo está en beta por invitación: al registrarte te pediremos un código, y aquí puedes pedir el tuyo.
Así suena en la práctica
Tú
Publica esta web en Morfeo.
Tu agente
Ejemplo ilustrativo. Cada agente lo contará a su manera.
Cómo funciona
Haz tu web o tu aplicación como ya la estés haciendo, con la ayuda de la IA que uses. Morfeo no se mete en cómo la construyes.
Tu agente se conecta con Morfeo y se encarga del trámite. Si tu código todavía no está en GitHub, él mismo puede crear el repositorio y subirlo por ti.
Montamos tu proyecto, hacemos una copia de seguridad en cada despliegue y lo ponemos en marcha con su certificado HTTPS. Tú no entras a ninguna máquina.
Te queda una dirección con HTTPS, lista para mandar a tus clientes o a tus amigos. Y un sitio donde ver cómo va.
El agente es el protagonista
Morfeo tiene un canal para agentes. Conectas el tuyo una vez y a partir de ahí puede llevar el proyecto entero sin que tú abras el portal.
Tu agente nunca recibe una contraseña del servidor. Solo puede pedir un puñado de cosas concretas, y todas son sobre tu proyecto. No puede entrar en la máquina, ni tocar lo de otro cliente, ni cambiar nada de lo que compartimos todos. Eso lo hacemos nosotros, a mano.
Lo que tu agente puede hacer solo
Qué es Morfeo
Debajo hay máquinas, certificados, copias de seguridad y todo el aparato que hace falta para que una página esté siempre en pie. Eso lo llevamos nosotros. Tú trabajas con tu código y con un portal: publicas, y tu dirección queda funcionando con HTTPS. No entras a ningún servidor, no mantienes ficheros de configuración y no aprendes ninguna consola nueva.
Lo esencial para empezar
Lo leemos desde GitHub con un permiso que das tú y que puedes quitar cuando quieras. Eliges qué proyectos nos dejas ver, y el permiso es de solo lectura: no podemos escribir ni borrar nada.
Si tu proyecto tiene backend, corre en su propio contenedor aislado, con su base de datos dentro y su disco para los datos que deben sobrevivir. Nada de puertos abiertos al exterior: solo se llega por tu dirección.
Sal a internet con un subdominio nuestro o trae el dominio que ya tengas. El certificado que pone el candado en el navegador lo emitimos y lo renovamos nosotros. Tú no entras a ningún panel de terceros.
Las claves de tu proyecto viajan cifradas y solo se descifran en el momento de publicar. Después nadie puede volver a leerlas: el portal te dice si una clave está puesta, pero ni nosotros ni tu agente podemos ver su contenido.
Cada vez que publicas, lo primero que hacemos es una copia de seguridad de lo que está funcionando. Si esa copia falla, el despliegue se cancela. Y la versión anterior sigue ahí para volver a ella con un clic.
El registro de tu proyecto, el historial de publicaciones y la salud real de tus direcciones, a la vista desde el primer día. Sin abrir un ticket y sin esperar a que alguien te conteste.
Seguridad comprensible
De tu GitHub solo vemos los proyectos que tú marques.
Tus claves se guardan selladas y no se pueden volver a leer desde el portal.
Cada publicación empieza por una copia y conserva la versión anterior.
Para quien ya despliega
Desde el portal creas el proyecto, conectas el repositorio, pones tus variables, vuelves a desplegar, revisas los logs y haces rollback. Te lo decimos claro: la confirmación de un despliegue nuevo va por el canal, así que ahí necesitas tu agente o una llamada tuya al canal con tu token. Todo lo demás es tuyo desde el navegador.
El canal habla MCP sobre HTTP, que es un estándar abierto, y se autentica con una cabecera normal. No es nuestro protocolo: si tu agente habla MCP, vale.
Una línea en la terminal
claude mcp add morfeo --transport http \
https://morfeo.eternaldreams.es/api/nucleo/mcp \
--header "Authorization: Bearer <tu-token>"Después escribe /mcp para comprobar que ha conectado.
El token se entrega al dar de alta el proyecto y se ve una sola vez. Si se filtra, se rota; el canal lo revoca al instante.
No hace falta. Al publicar te damos una dirección nuestra, con HTTPS incluido, que ya puedes mandar a quien quieras. Si algún día compras un dominio propio, lo añades y seguimos con el mismo proyecto: no hay que rehacer nada.
Casi todo lo haces desde el portal: crear el proyecto, conectar tu código, poner tus claves, volver a desplegar, mirar los logs y deshacer. Lo único que hoy pasa por el canal es confirmar un despliegue nuevo, y eso lo hace tu agente por ti o lo haces tú con una llamada al canal. Si no usas agente, lo sabrás desde el primer día en vez de descubrirlo a mitad.
No. No entras a ninguna máquina, ni al DNS, ni al proxy: ese trabajo es nuestro. Tú subes tu código y confirmas; nosotros lo preparamos, lo publicamos y te devolvemos la dirección funcionando.
Páginas y aplicaciones de navegador ya compiladas, webs con PHP, y aplicaciones con su propio backend en un contenedor Docker, con su base de datos dentro. Para esto último solo tienes que decírnoslo al pedir la invitación y te autorizamos: durante la beta lo revisamos uno a uno para asegurarnos de que la máquina va holgada, no para ponerte pegas.
No. Instalas una pequeña aplicación de GitHub y eliges qué proyectos puede leer. El acceso es de solo lectura, se pide con una llave que caduca al rato, y lo retiras desde tu cuenta de GitHub cuando quieras, sin pedirnos permiso.
Se queda la copia previa y la versión anterior sigue disponible para volver atrás. Los fallos al preparar el proyecto no llegan a internet: si algo no compila o no arranca, lo que ya estaba publicado no se toca.
Cada cuenta tiene un número de proyectos, un número de direcciones y un espacio de disco, y los ves en tu portal desde el primer día. Si se te queda corto, lo pides y lo revisamos: los límites se ven antes de chocar con ellos.
Estamos en beta y damos el acceso por invitación, para poder acompañar bien a cada proyecto nuevo. Déjanos tu correo y te mandamos tu código.
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